sábado, 24 de marzo de 2012

Kilos y más kilos!

Y de repente aquellos pantalones que siempre usaste, comienzan a quedar apretados; unos rollitos insolentes se asoman por la cintura, te sientes incómoda, pesada, inflada. Hace días que no te miras al espejo; que abandonaste la dieta, no haces el ejercicio; no estás conforme contigo misma. Tu cuerpo ha cambiado. Tu vida está cambiando. Pero no lo has notado. Si subes a la báscula, ella arrojará algunos kilos. Pero esos kilos de qué son, muchas veces son de “soledad”. ¿Te sientes identificada? Me refiero a esos kilos que una mujer suma en su cuerpo cuando termina una relación; cuando se refugia en la cama, y el refrigerador se transforma en la compañía perfecta. Cuando el abandono es una constante y la falta de voluntad es una respuesta inevitable.

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